EL HOMBRE: UN MICROCOSMOS
El hombre es el Universo en miniatura. En otras palabras, las fuerzas y factores que constituyen el Universo en todos los niveles también están presentes en la naturaleza del hombre, sin excepción. El símbolo del Árbol de la Vida es el compendio de la visión macrocósmica y microcósmica del Universo.
Al aprender a despertar y aplicar las fuerzas simbolizadas dentro de él, somos capaces de despertar las esferas de nuestra propia naturaleza interior. Mientras por un lado las fuerzas y los poderes dentro del Árbol representan sucesivas fases de evolución del Universo, por otro lado ellas representan también sucesivos niveles de mayor con ciencia y energía en cada uno de nosotros. La idea de trabajar con el Árbol es expandir nuestro alerta del Universo y despertar nuestra conciencia a las energías y fuerzas que existen simultáneamente dentro de él y de nosotros mismos.
A través del estudio y la meditación, y de algunos simples ejercicios, podemos convertirnos en un Árbol viviente, lleno de todas las fuerzas inherentes y las energías del Universo. Tenemos las raíces en la tierra y la cabeza en el cielo, y circulando a través de nosotros están a nuestra disposición todas las fuerzas del Universo.
"Esto es Magia, es la Magia de la vida".
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